19 may. 2009

La comunicación en una etapa de crisis

La comunicación institucional siempre tiene que andar con pies de plomo para hacer llegar el mensaje de la gestión política del Gobierno en buenas condiciones. El lema es no verse sacudido por las corrientes opositoras que están muy pendientes de cualquier fallo o balanceo que implique una acción incorrecta.

Si esto es en tiempos de “normalidad”, más difícil se pone la cosa cuando de por medio hay una crisis económica-laboral en la que hay que aplicar todos los recursos posibles para salir airosos del envite.

El Gobierno de Zapatero está trabajando duramente para no caer inmerso en una crisis de comunicación institucional. Se miden bien las acciones informativas, y a la vez se busca la transparencia y el gobierno abierto para que el ciudadano sepa en todo momento por dónde va el Ejecutivo en su gestión.

Puede suceder, como hizo el Presidente Obama quien publicó el pasado 21 de enero un memorandum sobre transparencia y Gobierno Abierto (Open Government). En el mismo, dirigido a todos los directores de de los diversos departamentos federales, comunicaba que el 21 de mayo estaría disponible las recomendaciones sobre lo que se debería entender por una Administración Abierta en Estados Unidos. Los principios generales que deberían dictar la misma serían la transparencia, la participación y la colaboración, según explica en su blog Rafael Chamorro

Ayer mismo, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, consiguió convencer a Rusia de que no había ningún problema para que sus ciudadanos viajen a España. Fue una acción de comunicación institucional con resultados positivos. El reto del gobierno de Zapatero es alcanzar la transparencia informativa, aprovechando la participación y colaboración de los ciudadanos que, en cierta medida, son los receptores de la gestión política.

11 may. 2009

Elena Salgado, sabe el territorio que pisa

Los agoreros, o mejor dicho, aquellos que viven de la difamación, el escarnio y la oposición más recalcitrante, no daban un duro por la elección de Elena Salgado como ministra de Economía y Hacienda... la persona que guarda y distribuye los fondos del Estado.

El diario El Mundo se descolgo hace ya varias semanas con un titular a toda página en el que decía que "El probable ascenso de Salgado causa estupor en la economía", seguido de otro titular mucho más llamativo: "A Zapatero le preocupa que su nuevo Gobierno se queme antes de nacer". Una visión periodística muy particular la que maneja el amigo Pedro Jota, cuyas meteduras de pata están a la orden del día.

Sin irnos muy lejos, y siguiendo con el ejemplo de este titular en el que pone "estupor" de lo que siente la "Economía" (¿qué entiende por economía?), no se puede sujetar cuando a los pocos minutos los agentes económicos, léase sindicatos y empresarios, han dado su visto bueno y han manifestando su satisfacción por el nombramiento de Salgado y le han ofrecido su leal colaboración. La primera y en la frente.

En la actualidad es de reconocer la poca o casi nula aparición de Salgado en los medios de comunicación. Pocas apariciones pero muy bien posicionadas. No entra en debates de correcciones a palabras que critican su quehacer. Salgado mostró nada más tomar las riendas del ministerio su capacidad de recopilar información reuniéndose con los ministros que viven más de cerca los temas socio-económicos. A partir de ahí su trabajo se está desarrollando por la vía de la serenidad, porque los tiempos, bien es cierto, no están para muchos sobresaltos.

Estamos en crisis, y son los ministros de Economía los encargados de poner los cimientos para salir del bache. Dejemos, pues, trabajar con garantías, que la comunicación institucional ya llegará.

9 may. 2009

Una televisión pública, por fin pública

El Gobierno ha puesto punto y final al poco ortodoxo sistema de ingresos que tenía la TVE: subvención pública y financiación publicitaria. Lo adecuado, como señala el editorial de El País, es que los servicios públicos se financien con recursos presupuestarios o con derivados del uso de bienes públicos.

Los anunciantes han puesto el grito en el cielo, pero también lo han hecho las "telecos", es decir las compañías telefónicas, quienes van a tener que soportar, o mejor dicho, tendrán que aportar una parte de los beneficios que obtenien gracias a la utilización de bienes de uso público. Las empresas afectadas, concesionarias de bienes públicos, soportaran una modificación al alza del coste de concesión.

Según El Mundo, las "telecos" ya han amenazado con subir las tarifas de teléfono e internet si el Ejecutivo los convierte en paganos de su televisión, lo que ha levantado ampollas entre consumidores e internautas. Pero estas mismas telecos, según estudios recientes de la UE, son las que tienen las tarifas más caras de Europa, especialmente en el caso concreto del acceso a internet. Las compañías de telefonía se han estado aprovechando de un vacío legal que está pendiente de la elaboración concrerta de una Ley General Audiovisual y que el Gobierno, por los pocos apoyos que tiene, ha tenido que guardar en un cajón. Es por esto que las telecos se han enriquecido con unos costes para el usuario demasiado altos, y, por contra, han obtenido unos beneficios enormes. Es hora, ya, de que paguen por la utilización de unos bienes públicos

La TVE es pública, y como tal lo debe ser. Ahora hay que saber aprovechar esos minutos sin anuncios para poner en marcha programas de utilildad pública, de entretenimiento público, de , en fin, una pluralidad como la que tiene España en estos momentos. Hay buenos profesionales dentro de la casa del Ente que pueden ahora presentar proyectos que permitan enganchar a la gente a ver televisión de verdad, a saber más y a entretenerse mejor. Se acabaría así con esa telebasura de programas en los que los sucesos, la gente llorando en los platos, las peticiones de boda, y otras lindezas que suponen buenos ingresos para las privadas, desaparezcan de una vez por todas.

7 may. 2009

Manifiesto en defensa del empleo de calidad en los medios de comunicación

El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) ha convocado a los profesionales de los medios de comunicación a que el 7 de mayo se movilicen en denuncia de la situación de crisis y en defensa del empleo de calidad, la mejor garantía para que los medios también ofrezcan la mejor información a la ciudadanía.

Como primer paso, CCOO va a desarrollar el 7 de mayo de 2009, desde sus secciones sindicales y delegados, un mapa de iniciativas reividincativas desde los propios medios, que denuncien las situaciones de conflicto y de crisis y sus consecuencias, y que planteen alto y claro que los medios de comunicación precisan de todo el apoyo posible para su mantenimiento, viabilidad y para que ofrezcan una información de calidad y plural, y que ante las recetas de más despidos y recortes de derechos nos van a tener en frente, tanto patronales como administraciones.

Según el sindicato, nos encontramos en mitad de una espiral de desestructuración laboral y profesional de los medios, que no parece que vaya a remitir, sino todo lo contrario. La continua perdida de empleos y de derechos laborales y profesionales auspiciada por la crisis requiere que nos movilicemos para denunciar esta situación y para promover que se adopten medidas que eviten un deterioro irreversible en la viabilidad de los medios y en su calidad informativa.

Es necesario que los profesionales de la información seamos más reivindicativos ante la situación laboral que se plantea en estos críticos momentos. Al mismo tiempo, nos encontramos en pleno proceso de reconversión sectorial digital, que abarca desde la televisión, la radio y la prensa, que debiera ser afrontado desde planteamientos de progreso, que permitieran cumplir con su función de servicio, ampliando su alcance y acceso social. Cuidado pues con los nuevos cambios tecnológicos que pueden servir de argumentación para el despido de los auténticos profesionales de la información, de una información de calidad.

3 may. 2009

La “Trini” se mueve con soltura

La actual ministra de Sanidad y Protección Social, Trinidad Jiménez, está demostrando poseer una gran capacidad de reacción y anticipación en un momento crítico para la salud de los españoles.

Se suele comentar que el mero hecho de que se informe sobre cualquier acontecimiento deplorable multiplica por cinco o por diez su verdadero alcance, y la gripe porcina que le ha tocado lidiar a la ministra de Sanidad es un buen ejemplo de lo que puede suceder. ¿Se informa poco, mucho o demasiado? ¿Se debe alarmar a la población con cifras de contagiados? ¿Es mejor dar la callada por respuesta que una información clara, precisa y no preocupante?.

Trinidad Jiménez ha sabido encontrar la respuesta a la pandemia –así ya hay que llamar a esta “gripe”- . No sólo ha hecho copartícipes de la situación a las distintas comunidades autónomas, sino que ha sabido poner las cifras encima de la mesa sin llegar al dramatismo. No ha desmentido que existan dosis de antigripales efectivos para esta nueva gripe, e incluso las ha retirado de las farmacias y que sean los hospitales quienes las despachen. Un método que permite la contabilización de los casos de gripe H1N1.

Y es que en un siglo donde internet es lo que cuenta, la archiconocida globalización que se experimenta ante cualquier situación a través de las redes sociales (Tuenti, Facebook, etc), se hace necesario exponerse cuando las competencias así lo requieran. He leído incluso que se vende el famoso “Tamiflu” por internet. ¿Quién lo puede parar?.

No hay que poner puertas al campo. Es mejor dejarlas abiertas y ofrecer a la sociedad la información clara, precisa, sencilla y sin alarmismo que, en estos momentos, se necesita. Trinidad Jiménez se ha colocado a la cabeza de la situación (su cargo así lo exige) y ha puesto en marcha todos los mecanismos sanitarios de los que se disponen en España, e incluso, los que se dan en el entorno de la Unión Europea, sin olvidar los mensajes-consejos de la Organización Mundial de la Salud, que ha dado cifras: 658 afectados en 15 países, en España son 20 las personas contagiadas. El ministerio de Sanidad recuerda a todos que la situación de estas personas no reviste gravedad y es de estabilidad, pues están respondiendo bien al tratamiento.

El miedo es libre, pero puede aplacarse con una información de nuestras instituciones sencilla, clara, precisa y sin alarmismos. Trinidad Jiménez ha entendido bien qué lugar ocupa y qué se le exige en situaciones como la que se está viviendo.

2 may. 2009

Día Internacional de la Libertad de Prensa la FAPE reclama el justo reconocimiento del valor del trabajo periodístico

Con motivo del Día Internacional de la Libertad de Prensa que se celebra el próximo 3 de mayo, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) hace un llamamiento al conjunto de la sociedad para que reconozca el justo valor del trabajo periodístico.

Las asociaciones federadas y vinculadas a FAPE recordamos en esta fecha que la información es un derecho de la ciudadanía, al tiempo que una obligación para el periodista, al que le ha sido encomendado este ejercicio a través de los medios de comunicación. Como administrador de este precepto constitucional, el periodista está comprometido con la verdad, el rigor, el respeto a las personas y el cumplimiento del código deontológico profesional.

El trabajo de los profesionales de la información es condición indispensable para asegurar la pluralidad y el ejercicio inexcusable de una democracia representativa. Subestimar esa labor, su calado en la sociedad, es poner en cuestión su papel en un sistema democrático de valores.

Cuando celebramos una efeméride que ensalza la independencia del ejercicio profesional, tenemos que prestar mayor atención si cabe a la precariedad laboral y a la destrucción de empleo, convertidos hoy en los principales enemigos de la libertad de prensa de las sociedades democráticas.

El derecho de la ciudadanía a la información se resiente cuando el empleo de los periodistas está en peligro o a merced de intereses espurios, apegados a la economía o el poder, cuando las plantillas de los medios de comunicación adelgazan drásticamente y sobrecargan con tareas, muchas veces impropias y poco dignas, a los pocos compañeros que quedan en las redacciones. En definitiva, cuando la amenaza del desempleo se cierne sobre los profesionales de la información.

Por eso, la FAPE llama a todos los agentes sociales a potenciar y respetar la labor de los periodistas.

- A las administraciones les pedimos que no permitan la competencia desleal y confíen su comunicación a periodistas.

- A las empresas públicas, que sean ejemplares en el respeto a los profesionales, establezcan unas condiciones laborales dignas y hagan una justa valoración de su trabajo con remuneraciones y tarifas respetables.

- A las empresas periodísticas, que padecen el azote de la crisis financiera y tecnológica, les corresponde apostar ahora por la calidad y el buen periodismo, como única receta válida para salir de las dificultades que atraviesan.

- A la ciudadanía, la invitamos a mantener una actitud activa en defensa del derecho a la información y la vigilancia de la libertad de prensa.

Las organizaciones profesionales estamos convencidas de que fórmulas como el mal llamado “periodismo ciudadano”, extendido entre los medios de comunicación españoles para abaratar costes, fomentan la precariedad de la información y confunden a la ciudadanía. Las noticias elaboradas por espontáneos privan a la sociedad de la información rigurosa, contrastada y trabajada en profundidad a la que están obligados los periodistas. Es, por lo tanto, una rechazable competencia desleal.

Insistimos en que las regulaciones de empleo injustificadas son el máximo exponente del desprecio a los periodistas, maltratan la indispensable calidad de los productos informativos y descapitalizan profesionalmente a las empresas.

Desde la FAPE, creemos que el Estatuto del Periodismo es la respuesta apropiada para resolver buena parte de los problemas que actualmente aquejan a la profesión. Por eso impulsaremos la aprobación este instrumento regulador que ponga en valor la calidad de nuestro trabajo, establezca unas normas claras de la profesión y garantice la aplicación deontología del periodismo.

El Día Internacional de Libertad de Prensa es una jornada para defender una democracia de calidad sometida al control y la crítica.