30 dic. 2007

Un balance sin nostalgia

Hoy todos los periódicos se han esmerado en hacer un balance de lo sucedido a lo largo del 2007. Para mí es una especie de “Cuéntame” periodístico que apunta claramente a la nostalgia. Contar lo que ha sucedido, analizar desde la distancia y desde la perspectiva de “a toro pasado” lo que supuso tal actuación, y, cómo no, esos sesudos resúmenes de pronósticos sobre las consecuencias que pueden acarrear determinados acontecimientos acaecidos en el año que se nos acaba, que a veces parece más producto de pitonisas que de periodistas.

No me gusta esta forma de periodismo. El balance de lo que se ha vivido es un buen antídoto para hacer borrón y cuenta nueva sobre nuestros actos para el año que comienza. Pero lo que no soporto es un balance con nostalgia, con esa acción de ver lo acontecido bajo el eslogan de que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Creo en el futuro y soporto el presente. El pasado sólo lo tengo para analizar cuál es el camino correcto dado el error cometido o el acierto consumado. El pasado está bien analizarlo, darle un repaso, pero no recrearse en él. Por ejemplo, El País pone al Rey como el personaje del año. Bien es verdad que este 2007 ha sido para la Monarquía un año “horrible”, pero de ahí a dedicarle 8 páginas me parece excesivo por parte de los cabezas pensantes del periódico.

No hagamos nostalgia del 2007. Contemplemos los resultados obtenidos, las vivencias sufridas, las deudas pendientes, las actividades realizadas con más o menos aciertos. Hagamos un balance, sí, pero sin una tristeza melancólica por el recuerdo de algo que ya hemos perdido y que no podremos recuperar. Sólo mirando al futuro y haciendo proyectos podremos sentirnos más fuertes para afrontar el día a día.

21 dic. 2007

19 dic. 2007

No seas un periodista frustrado

Con esta contundencia se expresa la campaña informativa que el Colegio de Periodistas de Chile ha puesto en prensa y radio destinada a informar a los jóvenes y a las familias sobre la enseñanza del periodismo y su campo laboral, para evitar la frustración de dedicar años de esfuerzo a unos estudios que no ofrecen garantía de salida laboral.

Si ya es frustrante el mundo del periodismo en España (como expuse en el anterior post) parece que en Chile se encuentran en la misma situación. Parece como si esto del periodismo precario fuese contagioso. La noticia que he recogido de la página Web “Periodistas-es” que edita RJ Claudín pormenoriza con datos oficiales sobre la actualidad periodística en Chile y la referida campaña informativa. Os recomiendo su lectura.

Lo que más me llama la atención de esta información es ese afán por “avisar” a los estudiantes y a sus familias de que la inversión que realizan para alcanzar el titulo de periodista no es suficiente para garantizar un puesto de trabajo digno. Me atrevo a pedir que desde la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) se lance una campaña similar y, casi si me lo permiten, con el mismo eslogan: “No seas un periodista frustrado”.

Los que ya llevamos algunos años en esta profesión comprobamos día a día lo que es privar a alguien de lo que esperaba. No quiero sumar la desesperanza que se produce en los gabinetes de prensa institucionales de las administraciones públicas, donde esa frustración se hace más palpable para un numeroso grupo de profesionales a los que no se les sabe sacar toda la rentabilidad posible, y como consecuencia una digna remuneración económica. Sólo si tienes habilidades de "buen comercial" obtienes un buen pedido.

18 dic. 2007

El "Informe Anual de la Profesión Periodística 2007" revela que apenas el 41% de los licenciados en Periodismo trabaja en la profesión

De los 63.898 licenciados en Periodismo desde el año 1972, en que se empezó a impartir esta disciplina como carrera universitaria superior, únicamente 26.178 trabajan como periodistas, es decir, apenas un 40,96%, según se desprende del Informe Anual de la Profesión Periodística 2007, editado por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), y dirigido por el profesor de la Universidad de Málaga, Pedro Farias.

La reflexión es dolorosa: ¿cuántos cerebros privilegiados se quedan fuera del mercado de la comunicación?. No es de extrañar que el decano del Col.legi de Periodistes de Catalunya, Josep Carles Rius, y el presidente de la Asociación de Prensa de Madrid, Fernando González Urbaneja, hayan firmado un manifiesto que alerta de la creciente precariedad de las condiciones laborales de los periodistas, fruto de las preocupaciones de ambas entidades.

El documento apela a los editores para que revisen los procedimientos de contratación y ajusten los contratos a las normas laborales, y se les propone negociar un acuerdo de buenas prácticas contractuales. También se exhorta a las administraciones públicas para que establezcan, como condición de obligado cumplimiento para alcanzar cualquier acuerdo, la presentación de una declaración de cumplimiento riguroso de las normas laborales y mercantiles vigentes. Y, por último, se pide a la Inspección de Trabajo que detecte y sancione las malas prácticas laborales en las redacciones.

El periodismo en este país se está degradando, y , lo peor de todo, es que no se paga como es debido. Por ello, no resulta nada extraño que muchos titulados en Periodismo aprovechen esa licenciatura para entrar en otros trabajos, incluidas las oposiciones a la Administración General del estado, Autonomías y alcaldías.

Muchas redacciones obligan a sus periodistas a tener que multiplicarse, antes que ejecutar nuevas contrataciones. Lo peor de todo, y que todos conocemos, es la utilización abusiva del contrato en práticas, o el de becarios para ir salvando mes a mes las carencias que se suceden en el mundo de la información. Dicen que los nuevos medios emergentes, los digitales, son ahora el refugio de muchos titulados. Según el informe Anual de la Profesión Periodística 2007, en la última década, el trabajo periodístico en medios convencionales se incrementó en solo un 13,6%, porcentaje que no puede competir con el 84,9% de crecimiento del empleo en los soportes emergentes.

Hace falta hacer un buen examen de conciencia y que las empresas periodísticas vean la viga en el ojo y no la paja en ojo ajeno como portavoces de las injusticias laborales que se viven en esta sociedad. ¿Cómo se puede hacer creíble un editorial criticando la precariedad laboral cuando en su propia casa se practica con total impunidad?.

16 dic. 2007

Los periodistas de Burgos protestan por el maltrato dado por la ministra de Fomento

Los profesionales de la comunicación de Burgos, a través de su asociación, han dirigido una carta a la Subdelegación de Gobierno como respuesta al tratamiento que han recibido de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, durante su reciente visita a las obras del aeropuerto de Burgos.

Se informa en la carta que la visita, que se produjo el 3 de diciembre, había sido anunciada el viernes día 30 de noviembre mediante una convocatoria de la Subdelegación del Gobierno, remitida a su vez desde el Ministerio de Fomento, en la que se anunciaban explicaciones sobre el aeropuerto, carreteras y ferrocarriles (con carácter general sin mayor concreción). No se especificaba si habría o no preguntas.

El lunes día 3, tras un cambio en la agenda inicial motivado por la concentración en repulsa por el último atentado de ETA, el autobús reservado a la prensa partió del Teatro Principal. Sólo una vez dentro del vehículo, un responsable de prensa del Ministerio (supuestamente, porque no se presentó como tal) anunció que el acto consistiría únicamente en una intervención de la ministra a la que seguiría la intervención de responsables de la Dirección General de Carreteras, de Ferrocarriles y de AENA. Sólo entonces se confirmó que no habría opción a preguntas, ni a la ministra ni a sus técnicos.

La ministra de Fomento ya visitó Burgos en septiembre de 2006 y entonces tampoco dio opción a la prensa a plantearle cuestiones de indudable interés sobre la marcha de muchas infraestructuras que dependen directa y exclusivamente de su Ministerio.

Ya en la visita de ayer, en la terminal, la prensa no tenía un lugar reservado y todos los profesionales de los medios se vieron obligados a cumplir su labor tomando notas de pie y mezclados entre el resto de autoridades y numerosos invitados al acto.

Tal y como se había anunciado no hubo la más mínima opción a hablar con la ministra, que en ningún momento se acercó a la prensa, y el acto se desarrolló a base de discursos de tres técnicos y de la propia titular de Fomento, que hablaba para todos los presentes y, evidentemente, no sólo para los medios de comunicación.

Posteriormente se organizó un “paseo” en autobús por la nueva pista del aeropuerto. Las autoridades fueron en un autobús y la prensa tenía reservado otro. Las explicaciones que recibieron unos y otros pasajeros, hasta el punto de que en el autobús de la prensa no se aportó un dato fundamental que sí recibieron los que viajaban en el vehículo de las autoridades. A ellos se les señaló la existencia de dos líneas de alta tensión como una de las causas para el retraso de las obras, cosa que en ningún momento se mencionó a los periodistas que viajaban en el otro autobús.

Por otra parte, y debido a “problemas logísticos”, según anunció el responsable de prensa del Ministerio, los informadores no tuvieron la nota de prensa que sobre el propio acto distribuía el Ministerio de Fomento hasta que no llegaron a sus redacciones, por lo que no pudieron hacer preguntas sobre la propia nota durante la visita, cosa que de todas formas habría sido imposible.

En definitiva, la Asociación de Periodistas de Burgos estima que la visita de la ministra fue un ejemplo de menoscabo a la labor profesional de los informadores de las aproximadamente dos decenas de medios de comunicación locales, regionales e incluso nacionales que se desplazaron a cubrir la “supervisión” de las obras del aeropuerto.

La Asociación de Periodistas de Burgos considera que si se convoca a los medios de comunicación bien a través de una rueda de prensa o de un acto de carácter público, es condición sine qua non que los informadores puedan ejercer sin trabas su derecho a preguntar. Negar esta posibilidad, como hizo el ministerio de Fomento en la visita a las obras del aeropuerto, es un recurso para limitar la obligada transparencia informativa que esta Asociación está obligada a garantizar.

La Asociación de Periodistas de Burgos señala que no es la primera vez que la ministra convoca a la prensa en Burgos para no admitir preguntas, y tampoco es el primer ministro del Gobierno que hace algo así. También por parte de otros políticos del Gobierno regional ha habido casos de comparecencias sin preguntas, “una costumbre peligrosa, cada vez más habitual, que menosprecia la labor de los informadores y los convierte en meros transmisores de lo que el representante público quiere transmitir”.

14 dic. 2007

Moratinos ya tiene blog

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, se ha apuntado a la moda de los blogs y ha puesto en marcha su particular “libreta de notas”, como prefiere calificarla el ministro.

Según he podido saber es el propio ministro quien escribe los post entre viaje y viaje de su apretada agenda ministerial. Lo más llamativo es que se van a incluir videos a través del portal “Yuotube”.

Es importante que nuestros representantes gubernamentales se lancen al ruedo de la web 2.0, aprovechando la interrelación que existe con la ciudadanía. Ahora bien, lo peor que se le puede otorgar a este lanzamiento al ruedo de la blogosfera es hacerlo por que “está de moda” o por “aprovechar” estos últimos días para las elecciones generales buscando dar un imagen de progreso.

13 dic. 2007

Un debate televisado necesario

De vergüenza me inclino por definir la falta de interés por un debate político entre los principales candidatos a la Presidencia, Zapatero y Rajoy en la recién renombrada RTVE. Ahora resulta que Rajoy no quiere participar en un mano a mano con Zapatero en TVE al calificarla de gubernamental. ¿Pero no hemos quedado que se ha hecho un ajuste en el Ente Público con prejubilaciones y el nombramiento del presidente de la RTVE consensuado por el parlamento?

España no puede esperar más para ver un debate político entre los principales espadas de la política nacional. Desde que González y Aznar debatieron públicamente en televisión han pasado 14 años. Menos mal que los coordinadores de las campañas del PSOE y PP, José Blanco y Pío García Escudero, respectivamente, han acordado celebrar dos cara a cara en televisión antes de las elecciones. A partir de ahora se reunirán para hablar de los contenidos sobre los que giraran los debates y el lugar donde se celebraran.

Los bueno es que tanto Blanco como García Escudero no mencionaron nada en qué televisión se celebrará, y sobre todo quedó descartada la “amenaza” de Rajoy de no acudir a RTVE por “su falta de pluralidad”.… Y es que es de obligado cumplimiento aprovechar la recién estructurada RTVE para uno de los dos debates que se han acordado. Es una deuda que los dos principales partidos tienen con la sociedad y, muy especialmente, con el asentamiento de la democracia en nuestro país. Un debate televisado es básico para mostrar al electorado qué perfil tiene el candidato a la presidencia.

10 dic. 2007

La comunicación telefónica responsable

Llevo varios días sin publicar en este blog, y pido disculpas dado que ha sido en contra de mi voluntad. Uno se pone enfermo y la creatividad se queda anclada esperando tiempos mejores.

No es que hoy sea un día para echar cohetes, pero sí tiene la suficiente entidad para plasmar un pequeño post a este blog. Cumplo, también, la petición de algun@s compañer@s que me han echado de menos. Y lo voy hacer sobre un tema que desde hace mucho tiempo me preocupa por el abandono al que es sometido desde los gabinetes de prensa institucionales.

Cualquiera de nosotros hemos experimentado lo desagradable que es realizar una llamada telefónica a una empresa en la que no nos atienden bien. Sin olvidarnos de esa nueva manía de poner un contestador que te va diciendo “si desea hablar con X departamento, pulse 1; si desea consultar X, pulse 2…” que de tan impersonal llega a ser desesperante.

Los que trabajamos en gabinetes de comunicación sabemos del gran valor que tiene atender bien por teléfono. Las peticiones suelen ser de lo más variadas, y para ello se requiere, a veces, de una paciencia infinita. Muchos periodistas llaman a los gabinetes de prensa de la Administración para solicitar datos, entrevistas, respuestas a cuestionarios, etc.… y para ello hace falta una comunicación telefónica responsable.

¿Cuántas veces se han resuelto informaciones que no han salido a la luz pública por una buena atención telefónica? Suele ocurrir que los periodistas llaman al gabinete de prensa porque disponen de una información que no se ajusta a la realidad, y para esa circunstancia el redactor institucional tiene que tener la suficiente soltura, habilidad, amabilidad y receptividad para corregir al interlocutor en su error.

La atención telefónica en la comunicación institucional es uno de los valores más importantes y que, por desgracia, menos atención se le presta. Saber escuchar al que llama es un valor fundamental, pero más importante es hacerlo sin arrogancia. No hay peor cosa que querer demostrar al interlocutor que sabes más que él. Se suele caer en la prepotencia en muchos gabinetes de prensa, dando a entender que el periodista que llama con alguna duda no tiene ni idea de lo que se trae entre manos.

La facultad de un periodista institucional es la de atender telefónicamente con toda cortesía; facilitar la información que corresponda, sin excederse en tus atribuciones: si algo no lo debes decir, no lo digas; si se promete algo hay que cumplir, es decir, si se ha dicho que llamaras en cinco minutos o dentro de una hora, llama incluso aunque no se tenga dicha solución. Es básico, pues, manejarse bien por teléfono, ser un interlocutor válido, responsable y eficaz, y sobre todo, amable, mucha amabilidad. La otra persona lo agradecerá.

4 dic. 2007

Manifiesto ante la precariedad de los periodistas

Las organizaciones de periodistas, Asociación de la Prensa de Madrid y el Col.legio de Periodistas de Catalunya, que firman este manifiesto alertan sobre la creciente precariedad laboral que perjudica el ejercicio del periodismo en España. El deterioro de las condiciones profesionales de los periodistas afecta a su dignidad y también a la calidad de la información y, por consiguiente, de la democracia.

El periodista no se debe sólo al medio de comunicación en el que trabaja, debe atenerse también al mandato constitucional de ofrecer información veraz a los ciudadanos. Para ejercer esta función el periodista necesita condiciones básicas de dignidad laboral y profesional porque contratos y retribuciones por debajo del umbral de la dignidad, no permiten ejercer un periodismo libre, crítico y riguroso.

El reciente crecimiento de medios en prensa, radio, televisión e Internet amplia las oportunidades de trabajo de los periodistas. Pero muchos puestos de trabajo son precarios y con retribuciones mínimas, lo cual impone un largo y penoso proceso de inserción profesional, desde la titulación hasta lograr un contrato estable. Hay casos lacerantes de jóvenes que dejan una asignatura pendiente para poder continuar en algunas redacciones como becarios con seguro escolar.

La precariedad se manifiesta también en la figura del colaborador, las más de las veces sin contrato, sometido al editor que encarga trabajos a su conveniencia, como perverso y abusivo sistema de méritos para, algún día, obtener un contrato de redactor. La retribución de las colaboraciones suele ser tan arbitraria como escasa.


Hay casos en los que para cobrar las colaboraciones se exige acreditar el alta como autónomo en la Seguridad Social, para lo cual el periodista se da de alta días antes de presentar su factura y de baja poco después, ya que los ingresos por colaboraciones apenas alcanza para pagar la cotización mínima. Y quienes sufren estas anomalías pasan por ellas para, quizá, conseguir un contrato.


Son situaciones que suponen competencia desleal frente a los medios que retribuyen razonablemente el trabajo de los periodistas y que cumplen la normativa laboral. Por eso consideramos que estos medios deberían estar interesados en denunciar y acabar con los abusos.

Cuando estas situaciones de precariedad se alargan conducen al abandono de la profesión, a la frustración de las expectativas de los miles de licenciados que cada año se titulan en las 33 facultades con estudios de periodismo y comunicación en España.

La precariedad no afecta sólo a los periodistas más jóvenes, algunos medios de comunicación reducen costes con la sustitución de periodistas con experiencia y derechos laborales reconocidos, por recién licenciados con más vulnerabilidad laboral y profesional. Las redacciones pierden experiencia y capacidad, lo cual empobrece la calidad de los medios y deteriora la independencia de los periodistas.

Por todo ello:

Apelamos a los editores para que revisen los procedimientos de contratación y ajusten los contratos de prácticas, becas y los temporales al más exigente cumplimiento de las normas laborales y a una organización leal y profesional de las redacciones. Les proponemos negociar un Acuerdo de Buenas Prácticas Contractuales con los periodistas, que pasaría por un cuadro de honorarios y condiciones mínimas orientativas para becas, contratos en prácticas y colaboradores.

Apelamos también a las administraciones públicas para que establezcan como condición de obligado cumplimiento al contratar publicidad, conceder cualquier tipo de subvención u otorgar o renovar licencias, la presentación de una declaración de cumplimiento riguroso de las normas laborales y mercantiles vigentes. Y a la Inspección de Trabajo para que detecte y sancione las malas prácticas laborales en las redacciones.

Las entidades que representamos a los periodistas en España reiteramos el llamamiento a la sociedad para que tome conciencia de que una información de calidad, vital para la democracia, precisa de periodistas que dispongan de unas condiciones laborales dignas y decentes.