31 ago. 2007

Periodista o comunicador ¿qué soy?

Entre las lecturas de este verano he vuelto a repasar con más serenidad el gran libro de Benito Castro, El auge de la Comunicación Corporativa, libro que, para interés de navegantes se puede descargar gratuitamente (gentiliza de un Benito a quien le apasiona su trabajo de comunicador).

Y en esas estamos. En comunicador. ¿Cuándo se trabaja para un gabinete de prensa se es periodista o comunicador? Para mí es una pregunta a la que no he obtenido respuesta clara y concreta. Tengo mis dudas racionales, ya que antepongo la profesión de periodista a cualquier otra denominación.- Ahora bien, comunicador es también una parte importante del trabajo que un profesional de la información lleva a cabo en un gabinete de prensa.

Desde mi perspectiva de periodista y/o comunicador de un gabinete de prensa de la Administración Pública, me han surgido ciertas dudas. Quiénes somos es fundamental a la hora de establecer una línea de trabajo. Benito sitúa en su libro que “si hablamos de comunicación corporativa, el periodista tiene que dejar a un lado su capacidad de análisis periodístico a la hora de encarar un hecho informativo, para manejar un determinado proceso comunicativo desde una perspectiva interesada…”

La Administración Pública se ha ido alimentando de esos “chicos/as de prensa” para llevar los temas de comunicación y colocarlos al frente de los gabinetes de prensa. Así mismo, los otros “chicos/as de prensa” que llevan años trabajando para la Administración fueron contratados para ejercer de periodistas. Ahora bien, los tiempos han cambiado, la Comunicación Institucional-Corporativa se ha modernizado, las técnicas de marketing han influido en el quehacer diario, se mide más la efectividad de un mensaje que la simple colocación del mensaje.

Y en una cosa sí estoy de acuerdo: hay que modernizarse. Como dice Benito: la clave es el progreso en el desarrollo de nuestra disciplina… es fundamental apostar por la formación”

30 ago. 2007

Las notas de prensa comparativas

Sin ánimo de crítica, escribo este post para dar a conocer un método de trabajo de redacción institucional que, a buen seguro, se va a producir en estos próximos meses. Son las notas de prensa que comparan datos con periodos legislativos distintos.

Este mes de agosto el Ministerio de Administraciones Públicas (MAP) lanzó una nota de prensa con un titular llamativo: “Las mujeres superan a los hombres en la Administración General del Estado y ocupan cada vez más puestos de responsabilidad”, continuando con “por primera vez las mujeres dominan claramente el empleo público en la Administración General del Estado (AGE). Según el Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, en la AGE trabajan 118.530 mujeres, (51% el total), por 114.079 hombres (49% del total)”.

Hasta aquí todo va bien, sin embargo la nota de prensa se deja llevar por la pasión y a continuación destaca “El empleo público femenino ha experimentado, pues, un importante incremento cuantitativo y cualitativo desde 2004”… A partir de aquí la noticia va desgranando datos del Boletín Estadístico sin que aparezca comparación alguna con el año anterior, sino con el año 2004, año que, como todos podemos comprender fue electoral. Comparar 2007-2004 tiene su alta dosis de información comparativa para que el ciudadano vea lo que se ha conseguido en la legislatura socialista.

Este método de elaboración de notas de prensa tiene su razón de ser –a mi modesto entender-. Todo buen gestor-político quiere demostrar que su periodo de trabajo ha estado marcado por una labor diaria que ha permitido mejorar lo que se le había dado para gestionar. Y ese es un mensaje que debe llegar al ciudadano. La comparativa entre un periodo ejecutivo y otro es justa y necesaria… demostrando que se ha trabajado por el bienestar de la ciudadanía.

Estamos ya en un periodo pre-electoral, y quizás algunos vean en este tipo de notas de prensa un “maquillaje” político de los datos estadísticos. Pero no debemos caer en esa frivolidad: los datos están para ser comparados, justificados y coherentes con el trabajo de gestor público que la ciudadanía encargó en las pasadas elecciones generales. Si se ha mejorado ¿por qué no hacerlo público?...

28 ago. 2007

La dimisión-cese de Rosa Regás

Retomo la actualidad en este blog tras el periodo vacacional y lo tengo que hacer con la noticia del día: El cese-dimisión de la Directora General de la Biblioteca Nacional, Rosa Regás.

Desde este blog ya “avisamos” de los métodos de trabajo de Rosa Regás, incluido la idea de suprimir por completo el Gabinete de Prensa de la Biblioteca Nacional.

Su paso por la gestión administrativa ha sido un completo desastre, no sólo porque criticó-acusó a los funcionarios de la casa de filtrar noticias que, según Regás, originaron "críticas soeces y de mala fe" en algunos medios. "El que haya sido lo pagará", amenazó Regás. "Lo pagará como cualquier delincuente".

Tiempo después llegó a decir que se alegraba que descendiera la venta de periódicos…No es de extrañar que el actual ministro de Cultura, César Antonio Molina, de quien depende la Biblioteca Nacional, le dijera a Rosa Regás no haber hecho nada en su mandato.

Hay algunos altos cargos de la Administración que olvidan su función de gestores de la cosa pública, y convierten su posición en un “aquí mando yo” sin orden ni concierto. Muchos trabajadores de la Biblioteca Nacional se han alegrado del cese-dimisión de Rosa Regás.