31 ene. 2006

Positiva respuesta de los licenciados en su manifestación por un salario digno

Esta mañana asociados de ATSUME (Asociación de titulados Superiores y Medios laborales de la AGE), de ANPAP (Asociación Nacional de Periodistas de la Administración Pública) y TITULADE (titulados de Defensa, se han manifestado ante los ministerios de Administraciones Públicas y de Economía y Hacienda para reclamar al II Convenio Único un salario digno para los titulados superiores y medios laborales de la Administración.

La expresión que definía la convocatoria es “satisfacción” por el número de personas que se dieron cita, y la “motivación” que se ha visto entre los compañeros. Como señaló Miguel Marín, vicepresidente de ATSUME, “esta manifestación es el embrión de nuestra lucha por alcanzar los objetivos previstos”, y se pidió impulsar esta reivindicación para conseguir el mayor número de adhesiones. Como dijo el presidente de ATSUME, Juan Manuel Acosta, “la Administración no quiere que estemos unidos”

El colectivo -compuesto por Médicos, ATS, ingenieros superiores y técnicos, arquitectos, aparejadores, sociólogos, psicólogos, geólogos, periodistas, químicos, geógrafos, biólogos, abogados, maestros e informáticos- pide que sus puestos de trabajo sean remunerados igual que los de sus compañeros funcionarios. Piden tener carrera profesional dentro de la Administración ("poder ascender") y una integración en la misma relación de puestos de trabajo.

El camino ha empezado y hay posibilidad de que con unión y trabajo constante se pueda alcanzar esa dignidad salarial y laboral. Si quereis más información ir a la página de ATSUME: www.atsume.org

29 ene. 2006

Los titulados de la Administración se manifiestan por un salario digno

La Asociación de Titulados Superiores y Medios Laborales de la Administración General del Estado (ATSUME) ha convocado para el día 31 de enero dos concentraciones ante las sedes del Ministerio de Administraciones Públicas y la Dirección General de Costes de Personal del Ministerio de Economía y Hacienda para sensibilizar a los negociadores del II Convenio Colectivo Unico Laboral de la AGE por la reivindicación de un salario digno.

Bajo el lema "Qué menos que 2.000" se quiere expresar el descontento por las grandes diferencias retributivas existentes entre el colectivo de Titulados Superiores y de Grado Medio Laborales de la Administración y las de otros titulados afectos por convenios colectivo similares y cuya masa salarial proviene, igualmente, de los presupuestos generales del estado.

A la convocatoria se han sumado TITULADE (Titulados de Defensa) y ANPAP (Asociación Nacional de Periodistas de la Administración Pública).

A las 12 horas será la primera manifestación en la calle María de Molina, 50, y a las 13 horas en la calle Almagro,18.

26 ene. 2006

Iniciamos la ofensiva por nuestro reconocimiento profesional

En esta semana la junta directiva de ANPAP formada por Clara Estrada y Concha Serrano, presidenta y vicepresidenta, respectivamente, junto a la impagable ayuda de Joaquín Fernández, nos hemos reunido y decidido poner en marcha una "ofensiva" para hacernos oir en los estamentos gubernamentales, políticos, sindicales y académicos.

Creemos que es el momento de recuperar nuestras reivindicaciones: ya tenemos respuesta del MAP en boca del propio ministro, de la secretaria de Estado de Comunicación, de la Federación de Sindicatos de Periodistas, de la APMadrid, de autoridades académicas (Universidad de Navarra), eco en algunos blogs, incluso de la Unión Europea a través de su Dirección General de Comunicación.

No es una utopía, hay un vacío legal que el Gobierno debe cubrir. Existe un colectivo de periodistas que trabajan para la Administración del Estado, organismos autónomos y publicaciones institucionales al que representamos la Asociación Nacional de Periodistas de la Administración Pública (ANPAP) y que se encuentra en una situación de completo abandono por parte de la Administración Pública. Despues de 30 años de democracia en España, la comunicación institucional sigue estando sustentada en los antiguos cimientos del Ministerio de Información y Turismo.

No existe la categoria de periodista en la Administración del Estado, ni tampoco una unidad administrativa concreta que ampare la comunicación institucional.Cada organismo público se desenvuelve de forma autónoma utilizando la figura del gabinete de prensa que en realidad no tiene reflejo en el organigrama de la institución. La sociedad avanza y la información se muestra cada vez más efectiva (internet, sms, blogs, etc) lo que provoca, a veces, situaciones de perplejidad en la ciudadanía entre la información que les llega por los conductos oficiales y la que contemplan por sus propios medios.

Comprobamos que desde las instituciones públicas no se cubre este aspecto tan fundamental para un Estado democrático en el que la comunicación gubernamental debe estar lo más coordinada posible . Somos un colectivo que trabajamos partiendo del convencimiento de que la independencia de los periodistas es la mejor garantía para el derecho del público a ser informado, tal y como reclama la Constitución a la Administración Pública y , por lógica, a quienes trabajan en ella, y más si esos trabajadores manejan información pública de gran trascendencia social-política-económica. Modernizar la Administración General del Estado pasa por concretar una política de comunicación pública.

Vamos a ponernos en marcha, el desánimo es el mejor arma que tiene la Administración y sus gestores para tenernos apaciguados. Recuperemos la ilusión, y que este blog sirva de punto de referencia: si quereis mandar vuestra adhesión al proyecto podeis mandarme un e-mail AQUÍ, o bien dejando un comentario en este blog.

25 ene. 2006

Tráfico sí informa

Hablaba el otro día con una compañera acerca de la difícil separación entre comunicación institucional y mensaje político. Y es cierto que en España estamos muy acostumbrados a percibir el mensaje político por encima del institucional.

Pero hay un ejemplo visible de que es posible la transmisión institucional por encima del adorno político. La Dirección General de Tráfico, organismo autónomo dependiente del Ministerio de Interior, es una clara muestra de que cuando se está obligado a hacer comunicación institucional, el mensaje político sobra.

Cuando Tráfico hace balance de una operación salida o retorno de un periodo vacacional, o el que se hace cada fin de semana, el mensaje es tan sumamente sencillo, claro y preciso que no sale a lucirse el responsable máximo de ese organismo, en este caso el ministro del Interior. Y es más, si alguien debe salir a dar explicaciones o aclarar dudas ante los medios de comunicación es siempre el director general de Tráfico.

Todo el mundo ha admitido como normal esta circunstancia, ya sean los datos buenos o malos... Los medios de comunicación se hacen eco de la información que transmite Tráfico, y apenas se esgrime ningún tipo de valoración política que empañe el mensaje institucional.

De este modo es posible que España pueda alcanzar ese estadio y dar cumplimiento al artículo 103.1 de la Constitución en donde se argumenta que “La Administración Pública sirve con objetividad los intereses generales y actúa de acuerdo con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la ley y al Derecho”.

También es verdad que la Administración Pública es un aparato organizativo a las órdenes del Gobierno y, por lo tanto, la transmisión informativa puede verse tamizada por determinados aspectos puramente políticos. Pero esto último no debe llevarnos al error de considerar que la información institucional está manipulada por regla general, el que tenga que pasar un filtro no es más que el que también debe pasar una determinada información por el tamiz de la línea editorial de un medio de comunicación privado.

En resumen, se puede hacer comunicación institucional y valoración política, porque la Administración Pública se debe a los ciudadanos, y los gobiernos son meros gestores de la cosa pública. Transmitir información y hacer valoración no van reñidas, pero la sociedad debe ser lo suficientemente madura para entender que la Administración Pública le pertenece y el Gobierno no.

23 ene. 2006

Ley Antitabaco: mucha publicidad, poca comunicación

Elena Salgado ante un cartel contra el tabacoLeo en el digital PRNoticias que el ministerio de Sanidad y Consumo ha basado su "campaña informativa sobre la Ley Antitabaco más en la Publicidad que en la Comunicación y se ha centrado más en intentar que dejemos de fumar que en explicar a fondo unas medidas que a pesar de haber entrado en vigor hace ya 23 días, aún suscitan muchas dudas entre la población". Un duro y lógico golpe al ministerio que dirige Elena Salgado.

Razón les lleva para poder argumentar tal situación: muchos dirigentes ministeriales siguen teniendo la anticuada idea que una buena campaña de publicidad da más resultado que un plan de comunicación...

Ese es el error. Si echamos un vistazo a la página web del ministerio de Sanidad y vamos a la pomposa sección Gabinete de Prensa comprobamos que no se hace ningún enlace a la Ley Antitabaco. Sólo en la página de inicio se puede vincular a la Ley, que nos introduce en un farrogoso ámbito legislativo que puede descargarse el ciudadano: ¿dónde está la información con un lenguaje sencillo y cercano?¿Porque no hay un resumen periodístico de la ley?¿Dónde se ha quedado el plano comunicativo de la ley?.

Muchas preguntas y pocas respuestas... Sabido es que las campañas de publicidad funcionan mientras se emiten, cuando se acaban ¿dónde obtiene el ciudadano la información que aclare sus dudas?. Hay muchos pequeños empresarios que tienen dudas sobre la Ley, y otros que creen estar haciendo lo correcto... ¿dónde pueden aclarar estas confusiones?.

Queda demostrado que no todo es publicidad, también la comunicación institucional es el complemento perfecto para dar voz, claridad y sencillez a una Ley.

Enlaces-referencias al mismo tema en este Blog:
- Un futuro no muy lejano
- Estrategias para esquivar la protesta social

21 ene. 2006

Defensa activa su gabinete de comunicación

José Bono, ministro de DefensaNo hay nada como disponer de una Dirección General de Comunicación para hacer frente a los ataques mediáticos. El Ministerio de Defensa ha tenido que activar su Dirección General de Comunicación para contrarrestar las constantes informaciones que se están desplegando en algunos medios de comunicación (especialmente El Mundo y la COPE).

José Bono, el titular de Defensa, está pasando por una dura cruzada que se inició este año con las famosas declaraciones del general Mena, las del capitán de la Legión González Calderón y luego las de un teniente coronel retirado, a las que se une la última sonada en la que se afirmaba que Bono censura himnos militares como el de la Armada al que ha borrado las palabras Dios y España (artículo en Periodista Digital).

Está última información es la que ha obligado al Gabinete de Comunicación de Defensa a tener que utilizar el canal de las cartas al director de un medio para aclarar que no es cierta dicha información, sobre todo por parte de la COPE que la mantiene como cierta. En este “pim-pam” mediático el perjudicado es el ministro José Bono, de quién se rumorea que desde Moncloa se le ha pedido que modere sus declaraciones y hasta incluso figura entre los candidatos a abandonar el Gobierno.

Este es el difícil panorama con el tiene que trabajar diariamente la comunicación institucional: si callas, otorgas; si hablas, generas declaraciones cruzadas... No hay punto medio. Se hace necesario activar un plan de comunicación, pero puede darse el caso (la mayoría) que no dispongas de la entidad administrativa que te permita llevarlo a cabo, sólo unos pocos privilegiados disponen de una Dirección General de Comunicación, como el Ministerio de Defensa, en cuyo organigrama se la define “...dependiente directamente del Ministro de Defensa, es el órgano directivo al que corresponde la preparación, planificación y desarrollo de la política informativa del departamento, así como las relaciones con la sociedad en su conjunto y con los medios de comunicación, incluidas las campañas correspondientes de divulgación y publicidad institucional”, y aún más “corresponde al Director General de Comunicación de la Defensa actuar como portavoz oficial del departamento”.

De ahí que se haga tan necesario regularizar la comunicación institucional ya que determinadas informaciones van dirigidas al titular (político) pero que en su ofensiva dañan la imagen y el quehacer de la institucional pública.

19 ene. 2006

La trastienda de la comunicación institucional

Hablaba el otro día con mi amigo Fernando sobre el “desprecio” que existe en el ámbito periodístico a los que trabajan en los gabinetes de comunicación de la Administración Pública. Una actitud que en algunos momentos raya la hipocresía cuando el periodista necesita determinada información y comienza a “sobar” el lomo del DirCom de la Administración, y hasta incluso a un redactor. Muchos profesionales aún creen que cuando pasas al otro lado de la información ya no eres periodista.

Y están equivocados. El trabajo profesional de comunicación institucional se da diariamente, y en la mayoría de las veces no se reconoce ese esfuerzo realizado.

En este sentido hay que destacar el trabajo que puede llevar a un profesional de la comunicación institucional de un ministerio cualquiera a intentar convencer al periodista de que está mal informado y es necesario clarificar la situación. Muchas veces esta tarea se consigue y, por lo tanto, la noticia no aparece en ningún medio de comunicación. Esa es la trastienda de la comunicación institucional: frenar, convencer y explicar al periodista el error en el que está inmerso. Y no se engañen, no es una cuestión de ser un manipulador agresivo, es sencillamente la seguridad de un profesional que sabe del tema y sólo quiere suprimir el velo que cubre la mente del periodista en una determinada información.

Pero lo mismo que este tipo de acciones no se ven reconocidas por ningún lado, ni tan siquiera por sus inmediatos superiores, también está el otro lado oscuro de este trabajo profesional en la Administración Pública: cuando una noticia ha salido publicada y no gusta a los altos cargos. Las miradas van al Gabinete de Prensa y buscan una explicación sobre ese “gol” que les han colado... Y es que hay que decirles que existe en España la libertad de prensa, y hay que trabajar con ella y para ella. Lo importante es que luego el gabinete de comunicación sepa hacer frente a esa información y darle los matices que aclaren el dibujo final de la noticia

18 ene. 2006

Fiscalía-caso Batasuna, un mensaje institucional sin torceduras

Los complejos entramados de la justicia consiguen la mayoría de las veces el rechazo de los ciudadanos por no entender bien los motivos que repercuten en un acto jurídico.

Es por ello que merece el reconocimiento de todos el trabajo que tiene que desarrollar el gabinete de comunicación del Fiscal General del Estado y que dirige Fernando Noya con buen criterio.

En estos días el trabajo de la Fiscalía del Estado se ha tenido que enfrentar al famoso congreso de Batasuna que ha copado los titulares de la prensa, radio y televisiones, sin olvidar la presión política del partido de la oposición. En esta difícil situación hace falta mantener la serenidad y desplegar todo el potencial comunicativo para conseguir que el mensaje institucional llegue sin torceduras ni malentendidos. Hay que ser muy diplomático y dejar claro que el Fiscal del Estado, Conde Pumpido, es un garante de los derechos constitucionales y su informe así lo dejaba claro el lunes en su escrito a la Fiscalía de la Audiencia Nacional en el que, aunque expone "serias dudas" acerca de la posibilidad de volver a suspender las actividades de Batasuna, precisa que si así lo acuerda el juez, sería partidario de solicitar la prohibición de la Asamblea Nacional.

Otra vez volvemos a comprobar que el trabajo de los comunicadores institucionales no suele estar valorado en su justa medida, porque muchos compañeros de profesión, por desgracia, piensa que es un trabajo cómodo y sin presiones. Ya quisiera yo verlos en situaciones tan complejas como la soportada por la Fiscalía General del Estado ante la asamblea prevista por la ilegalizada Batasuna.

17 ene. 2006

La oscuridad informativa del Congreso

El Congreso de los Diputados es el lugar dónde la información se transmite, según el dicho popular, con luz y taquígrafos. Sin embargo, no siempre es así de transparente: una protesta formal de la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP) al presidente Manuel Marín ha dejado puesto luz donde había interés en una oscuridad informativa.

Parece ser que el presidente del Congreso de los Diputados ha preparado, en el nuevo edificio del Congreso, unas dependencias que acogerán el debate en la Comisión Constitucional del proyecto de Estatuto catalán. La zona ha sido bautizada como “zona cero” y alojará los trabajos de las proposiciones estatutarias (tal y como informa El Confidencial Digital)

Esta situación va a limitar el acceso de los periodistas a las ponencias estatutarias y por lo tanto se producirán las famosas "intoxicaciones" informativas de unos y otros grupos parlamentarios. La ínformación institucional es fundamental en el derecho democrático, y más si esa información se está generando desde la "casa" de la representación política del pueblo español. El Congreso es una institución pública y debe dar todas las facilidades para que los medios de comunicación puedan realizar su trabajo. No a los reglamentos prohibicionistas que como dice José Carlos Navarro, "no tienen rango de ley por lo que por el interés público y notorio, más le valdría a Marín que cambie de opinión si no quiere que le planten un recurso"

16 ene. 2006

Sólo cinco ministros consiguen el aprobado de los ciudadanos, según Pulsómetro de la SER

La SER ha hecho público hoy el resultado del Pulsómetro sobre la valoración que tienen los ciudadanos de los ministros. Tan sólo cinco de ellos consiguen aprobar: Pedro Solbes (5,74), José Bono (5,70), María Teresa Fdez. Vega (5,59), José Antonio Alonso (5,59), Juan Fernández López Aguilar (5,15).

El resto de los ministros tienen la siguiente valoración: Elena Salgado (4,87), Jordi Sevilla (4,83), Jesus Caldera (4,78), Miguel Ángel Moratinos (4,71), Cristina Narbona (4,71), Carmen Calvo (4,59), Magdalena Álvarez (4,59), Elena Espinosa (4,48), María Jesús San Segundo (4,44), José Montilla (4,39), María Antonia Trujillo (3,99).

Sin embargo lo más curioso de esta encuesta es cuando se pregunta si conoce a determinado ministro. Los porcentajes, en este caso, cambian el ranking de los ministros, pasando a ser la última Elena Espinosa r4esponsable de Agricultura que a la que sólo conoce el 29,6% de los encuestados. José Bono, ministro de Defensa, se sitúa en primer lugar (85,7%), seguido de Moratinos, ministro de Exteriores (75,3%) y de la Vicepresidenta Primera María Teresa Vega (73,6%).

El ministro que más ha subido en este plano de conocimiento público es el de Industria, José Montilla, que con una subida de 9 puntos se coloca en séptima posición (53,5%), y sin embargo es de los peor valorados. En su caso se demuestra que unos determinados hechos mediáticos elevan el conocimiento social del ministro, pero pueden jugar en su contra. Montilla tiene dos frentes informativos, por un lado la famosa OPA entre Endesa-GasNatural, y, por otro, el Estatut de Catalunya. Los dos no permiten una comunicación institucional sólida que enganche al ciudadano, y sin embargo se ve envuelto en ellos como una pieza fundamental en esas dos informaciones. De este modo, se confima el dicho institucional de que no por ser más conocido se es mejor valorado. El trabajo de su gabinete de comunicación va a ser duro.

En el caso contrario tenemos a la ministra de Sanida, Elena Salgado que en conocimiento por parte de la ciudadanía se sitúa en un pelado 35% (antepenúltima posición), y sin embargo adquiere una valoración que roza el aprobado, 4,87. Parece que su Ley contra el tabaco ha dado sus frutos a nivel comunicativo. La sociedad ha recibido el mensaje, su trabajo y ha valorado positivamente ese esfuerzo, pero no así su presencia, que está por debajo de lo que es su valoración.

En fin, un Pulsómetro que nos deja bien claro que el trabajo de la comunicación institucional es duro y no siempre se obtienen los resultados deseados.

15 ene. 2006

Malestar por las acreditaciones de prensa en el bautizo de la Infanta Leonor

Los Príncipes y su hija, con (de izda. a dcha.) el presidente del Congreso de los Diputados, la presidenta del Tribunal Constitucional, el presidente del Gobierno, el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, y el presidente del SenadoUno de los problemas con el que suele toparse los gabinetes de comunicación institucional es cuando se organiza un acto donde figure algún miembro de la Casa Real. Si el acto es organizado por la Casa Real no hay problema, pero cuando tienen que intervenir los ministerios, entonces es Portavoz del Gobierno el encargado de facilitar las acreditaciones.

Según se informa las acreditaciones de prensa para el bautizo de Leonor las concedió Portavoz del Gobierno, y de medios gráficos sólo estuvieron la agencia EFE y TVE con la consigna de distribuir las imágenes gratuitamente a todos los medios de comunicación que los solicitaran. Y es aquí donde según parece ha habido quejas de todos los tipos: Portavoz del Gobierno no acreditó a todos lo que lo solicitaron, tan sólo a los “habituales” de la Casa Real, es decir, los medios oficiales.

El argumento fue que el acto en sí tenía un marcado carácter privado, y sin embargo la realidad es que se bautizó a una Infanta y para ello estuvieron presentes el Presidente del Gobierno, Congreso, Senado, Tribunal Constitucional, Tribunal Supremo, Presidenta de la Comunidad de Madrid, Alcalde de Madrid y el ministro de Justicia, quien tuvo el cometido, como Notario Mayor del Reino, a inscribir a la Infanta Leonor en el Registro Especial de la Familia Real.

No vamos a entrar en el tema de protocolo (hay un blog muy bueno sobre este tema), sino en la circunstancia institucional: si se da presencia de las más altas autoridades del país, si además es Portavoz del Gobierno el encargado de facilitar las acreditaciones, el acto en sí se convierte en institucional, por mucho que se le quiera dar un sentido privado.

Fue un acto oficial y como tal debían estar acreditados todos los medios de información que lo solicitaran, en especial los gráficos que no han podido disponer de un amplio material sino el que se les ha facilitado a traves de EFE y TVE.

13 ene. 2006

Perfil del DirCom de la Administración Pública

No es cuestión de hacer aquí una radiografía exhaustiva de los directivos de comunicación (DirCom) de la Administración Pública, pero al menos dar unas pinceladas de cómo son los encargados de dirigir la comunicación institucional en este país.

Por regla general la mayoría (un 80%) son licenciados en Ciencias de la Información, (encuesta del CIS del año 2000), sin experiencia previa en gabinetes de comunicación aunque con una trayectoria en medios de comunicación (algunos con cargo de responsabilidad), así como gran conocimiento de la estructura mediática y las rutinas productivas de los medios. El tiempo de permanencia en el puesto está sujeto a la eventualidad.

Hasta aquí nada nuevo, sin embargo es en el grado de especialización donde descubrimos que los DirCom manifiestan carecer de una formación específica en comunicación organizacional que, como todos sabemos, está ausente de los planes de estudio de las facultades de Ciencias de la Comunicación, y por lo tanto la mayoría de los DirComs reconocen, una vez que están en el puesto, que es necesaria la presencia curricular en los planes de estudios de estas facultades.

De este modo podemos formar un perfil del DirCom gubernamental: es una persona licenciada en Ciencias de la Información que se encarga de la relación con los medios pero sin una preparación específica.

Como consecuencia de ello, no es extraño que su figura se diluya entre el asesor personal del ministro en cuestión, el encargado de conseguir recursos publicitarios, el propagandista o el simple secretario. De ahí también que se produzcan diferentes denominaciones del cargo que ocupan (jefe de prensa, director de comunicación, asesor de prensa, subdirector de prensa, asesor de imagen...).

Y lo peor de todo, una vez que dejan el cargo reconocen que hace falta una regularización organizacional y profesional de los gabinetes de prensa de la Administración Pública.

11 ene. 2006

¿Qué mensaje le llegó al teniente general Mena?

militaresNo he podido resistir la tentación de escribir sobre el tema del teniente general Mena y sus polémicas declaraciones en la Pascua Militar. Pero no es una tentación política de si lleva o no razón, de si el Gobierno tiene que dar explicaciones. No, la pregunta que me hago es ¿qué mensaje le ha llegado al general Mena para que hiciera ese tipo de discurso empuñando el artículo 8º de la Constitución?.

El proyecto de estatut de Catalunya sigue en el candelero informativo y por consiguiente entra en la batalla de la oposición-Gobierno, y es en ese plano donde debe quedarse, porque como acabamos de señalar es sólo un proyecto, una reforma modificable y que está en ese plano negociador.

Por esa razón el Gobierno y el ministerio de Defensa en particular, tiene la obligación de ir informando a todos sus estamentos de lo que significa, sucede y se desarrolla en el plano político. De ese modo, con un mensaje institucional sólido, bien equilibrado y dejando las cosas claras proporcionaría a muchos altos cargos la serenidad que exigen este tipo de situaciones.

Asi pues, la pregunta a responder es qué mensaje le llegó a Mena para que se saliera de su trabajo específico, qué tipo de información ha ido procesando sobre la reforma del Estatut de Catalunya para que esgrima ese delicado artículo constitucional. Una cosa sí tengo clara: la comunicación institucional de que es una reforma que se está negociando no parece ser que le haya llegado, y si le ha llegado, entonces, señores, míos, este señor tiene , si cabe, más delito.

Sociedad de la Información: realidad o deseo

Leo en la web del MAP el Plan Conecta para el desarrollo de la Administración electrónica en España 2004-2007, una iniciativa destinada a potenciar los servicios de la Administración y su relación con ciudadanos y empresas a través de las nuevas tecnologías. Teóricamente un ambicioso plan y un avance hacia la modernización de la administración pública.

Interesante por cuanto en el Informe final de la Comisión Especial de Estudio para el Desarrollo de la Sociedad de la Información (CDSI) se hace una definición de “Sociedad de la Información” como “un estadio de desarrollo social caracterizado por la capacidad de sus miembros (ciudadanos, empresas y Administraciones Públicas) para obtener compartir y procesar cualquier información promedios telemáticos instantáneamente desde cualquier lugar y en la forma que se prefiera”.

Un bonito deseo, pero que temo se quede en papel mojado tal y como sucedió con el famoso Plan Info XXI que puso en marcha el anterior Gobierno del PP y que parecía iba ser la revolución “Bill Gates” a la española, y al final se quedó en humo.

A mi modesto entender la sociedad de la información debe tener unas bases en las que sustentar su ambicioso plan, sobre todo en el plano de la comunicación, es decir la transmisión a los ciudadanos.

Porque, no sólo de bonificar-descontar precios de los PCs, ni hacer accesible la banda ancha a la ciudadanía son suficientes para tener un estado moderno. Hace falta abrir la cerrada caja burocrática de la Administración para que el ciudadano sepa qué se está haciendo con el dinero del Estado, de qué manera y cuáles son los proyectos que se quieren poner en marcha. Por cierto, en esto siempre hay mucho misterio.

Pienso si se atreviesen los “altos funcionarios” de la Administración a permitir que en cada ministerio se abriera un espacio para blogs dedicados al tema que trabaje ese ministerio, o si se permitiese un buzón de sugerencias y quejas visibles en una página web accesible a todos, y, claro, la consiguiente respuesta, o si serían capaces de abrir un periodo de consultas a través de internet sobre un determinado proyecto legislativo que tenga en marcha un ministerio: se me viene a la cabeza la Ley antitabaco: se podía haber abierto un boletín de consultas con la opinión de todos los ciudadanos, y no sólo de instituciones privadas, públicas, sanitarias, farmacéuticas, de hostelería...

La Administración no puede esperar más, está obligada a modernizarse, a regular con sentido común la comunicación institucional, para que se pueda transmitir al ciudadano la apertura del encorsetado mundo administrativo público. Señores políticos que ejercen de ministros, secretarios de Estado, directores generales, asesores piensen que hoy en día con un simple mensaje de móvil pueden convocarles una manifestación y sin que se hayan dado cuenta ni tan siquiera los más intrépidos y agudos periodistas. Las nuevas tecnologías están ahí, se usan con una gran facilidad y no necesitan de leyes reguladoras, sólo la disciplina democrática de no pisar los derechos del otro.

7 ene. 2006

Congreso y Senado forman becarios sobre comunicación institucional

León del Congreso de los diputadosEn mis viajes a través de la web descubro que el Senadoy el Congreso convocaron en los meses de septiembre y noviembre, respectivamente, “becas de formación sobre comunicación institucional, interna y externa” relacionadas con la actividad oficial de dichos organismos públicos.

Estas dos instituciones claves en la política de España, ya que es ahí dónde se cocinan-guisan y preparan las leyes que posteriormente tendremos el “placer” de digerir. Pues bien, Senado y Congreso no han tenido ningún rubor en colocar públicamente (BOE) que quieren formar a jóvenes postgraduados en el “arte” de la comunicación institucional. Su formación será “básicamente práctica mediante la participación en las tareas que encomiende el Departamento de Prensa”, y de ese modo alcanzar la especialización en este campo (dixit BOE).

El empaque con que se presenta este tipo de convocatoria no puede dejarnos indiferentes, no sólo porque sabemos muchos que estos becarios pasaran este 2006 llevando papeles, haciendo boletines de prensa, notas de convocatoria y haciendo dosieres de prensa para las presidencias y secretarías de Senado y Congreso, sino porque se envuelve todo esto con el ropaje de “comunicación institucional”, que parece ser da más brillo y suena mejor que becar para formarse en un gabinete de prensa.

Y, además, no se pierdan las “obligaciones del becario” donde se dice que “los becarios estarán obligados a observar absoluta discreción en todo lo que se refiere a los asuntos, hechos o informaciones de los que hubieran tenido conocimiento durante el periodo de la beca. No deberán comunicar bajo ninguna forma documentos o informaciones que no hubieran sido hechos públicos”. ¡Toma ya!, y no se avergüenzan de reconocer que quienes trabajan a diario en un gabinete de comunicación de la Administración Pública manejan documentos e informaciones muy delicados para su salida pública.

Valorar, reconocer y regularizar la comunicación institucional se hace necesario, porque estos “parches” no hacen más que corroborar el desinterés por concretar algo que, cuando pueden, bien que lo pregonan con toda la parafernalia burocrática administrativa pública.

5 ene. 2006

El desbarajuste de la Administración con los periodistas

Un compañero de la Asociación Nacional de Periodistas de la Administración Pública (ANPAP) ha mostrado interés por un tema que ya se ha tratado en este blog el pasado mes de diciembre: la forma de acceso a la profesión en las Administraciones. Según comenta, es cierto que cada Administración tiene sus criterios y sus métodos de reclutar a los profesionales. Así, en unas Comunidades son "personal funcionario" y en otras (como en la de Madrid, parece ser) tiene la consideración de "personal laboral" (aunque equiparado a los funcionarios en sus condiciones laborales y retributivas). En unas se accede por oposición, en otras por concurso-oposición...

¿Y, mientras, qué está sucediendo en la Administración General del Estado?. Y es aquí donde la situación muestra todo un compendio de despropósitos y desbarajustes: por un lado, no se sabe cuándo acceden nuevos profesionales, ni de qué forma (a no ser que sean los asesores o consejeros técnicos "eventuales de gabinete"). Existen compañeros en algunas subdelegaciones de Gobierno en situación "interina" desde hace más de 10 años (que, por cierto, según me han comentado parece que está previsto un “arreglo” del cual ya informaremos si se produce). Y, lo peor de todo, la "funcionarización" de hace algunos años ha dado lugar, en otros casos, a una situación diferente a la del resto de compañeros.

Un ejemplo de cómo "opera" la Administración central ante esta profesión es el que se produjo en noviembre y como protagonista el Ministerio de la Presidencia. Esta Administración "hizo pública" (apenas sí salió del Complejo de la Moncloa) la convocatoria para cubrir por "concurso" (de méritos profesionales y formativos) 3 plazas de personal laboral "temporal", "mediante contrato de interinidad", de la categoría de "Titulado Superior de Administración" (que es lo que somos la mayoría por convenio), con "Especialidad o actividad principal" de Periodismo y con titulación de "Licenciado en Ciencias de la Información". El plazo de presentación de solicitudes sólo estuvo abierto durante seis días. La situación de "interinidad" será "indeterminada, hasta la provisión de la plaza con carácter definitivo". Todo ello, por supuesto, se ajusta al Reglamento General de Ingreso en la Administración y a la Resolución(de 22 de noviembre de 2001) de la Secretaría de Estado para la Administración Pública sobre criterios de selección de personal laboral temporal. Y aún más, en la secretaría de Estado de Comunicación del Ministerio de la Presidencia, hay algunos periodistas -al menos cuatro- que llevan de "interinos" desde hace más de tres años.

Y así un suma y sigue constante en lo que se refiere a la profesión de periodista en la Administración Pública. Es de obligado cumplimiento profesionalizar y organizar la comunicación institucional en España, y es que la falta de una regulación o de un perfil claro y definido de nuestra profesión en la Administración, la ausencia de una relación específica de puestos de trabajo, conduce también a un sistema de acceso "a conveniencia". Y en la Administración hay un dicho: "así entras, así te consideran, así te tratan".

Moraleda cumple con su trabajo

Por fin la Secretaria de Estado de Comunicación comienza a tener un sentido en sus funciones administrativas. Su titular, Fernando Moraleda, ha sabido cumplir con el cometido de transmitir el mensaje institucional del Estado y a la vez concretar la postura del Gobierno.

Desde este blog llevamos tiempo diferenciando Estado-Gobierno, y en especial el trabajo tan delicado que tiene que llevar a cabo la comunicación institucional y los profesionales encargados de ella. Fernando Moraleda mostró en la rueda de prensa establecida para hablar sobre el dictamen del Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) quien recomienda al Gobierno que no autorice la OPA de Gas Natural sobre Endesa, una sencilla pero eficaz manera de transmitir a los medios que el Gobierno atenderá todos los argumentos y que la decisión antepondrá el interés general de los ciudadanos.

Quizás la apreciación es muy sutil y algunos pensarán que es un modo de esquivar el problema... pero la lectura hay que hacerla desde una perspectiva comunicacional: no ha salido hablando la Portavoz del Gobierno, sino el secretario de Estado de Comunicación, que el mensaje ha sido claro y sencillo, y sobre todo, ha mantenido la equidistancia entre las competencias del Estado y las gubernamentales. A la sociedad ha llegado un mensaje distorsionado, debido en gran parte a lo difícil que es entender qué es una OPA, y por lo tanto, el componente político de la operación es el que ha tenido mayor calado. Diferenciar esta circunstancia política de la estrictamente mercantil es un trabajo muy difícil, pero si se deja bien claro en qué plano se sitúan Estado, Gobierno, empresas, partidos políticos y medios de comunicación, es posible transmitir a la sociedad un mensaje más ajustado a la realidad.

4 ene. 2006

Estrategias para esquivar la protesta social

Es de gran interés fijar nuestra atención en la capacidad de comunicación que ha tenido el Gobierno para esquivar una protesta social que podía haber sido de gran envergadura.

El año 2006 ha comenzado con un despliegue por parte de todos los medios de comunicación sobre los “problemas” que puede acarrear la nueva ley contra el consumo de tabaco en los centros de trabajo y el gran avance social dado por la Administración Pública con el Plan Concilia. Dos hechos tan noticiables que han ocultado otros de gran calado social: el Gobierno ha superado las subidas de primero de año sin levantar una protesta social.

La luz, el gas, el transporte público, los precios de la vivienda, salarios bajos, subida del ipc, y hasta en Madrid se ha duplicado el importe de las multas de la “ORA”...¿ Hay quien dé más en tan poco tiempo?... Y sin embargo en los medios de comunicación no se ha hecho un seguimiento sobre la repercusión que tendrá estas subidas en las economías domésticas.

La estrategia de comunicación del Gobierno ha funcionado a la perfección, bien es verdad que la ley antitabaco ha sido un añadido otorgado por el Congreso que tramitó la Ley con carácter de urgencia, pero el famoso Plan Concilia se “preparó “ para su puesta en marcha al inicio de año. Un plan que supone un avance social, y sobre todo de modernización de la Administración Pública que, en este caso, sirve como modelo para la empresa privada. Bien en este plano, pero aún quedan algunas cosas por regularizar, como por ejemplo la comunicación institucional, fijar una ley más eficaz ante la siniestralidad laboral, los accidentes de circulación, etc.

Estoy seguro que desde la Secretaria de Estado de Comunicación estarán frotándose las manos al comprobar que con tan pocos medios utilizados (sólo publicidad institucional), la sociedad y los medios de comunicación en especial han tragado el anzuelo y se han olvidado del cebo.